domingo, 3 de junio de 2012

Desmotivaciones


Mi padre es asiduo consumidor de literatura de autoayuda. Sí, libros como “Tus Zonas Erróneas”, “Padre Rico Padre Pobre” o “El Secreto”. Pero, ¿Cómo sabemos que los autores tienen razón? ¿Cómo estar seguros que no inventan datos? ¿Cómo darnos cuenta si venden humo?

Igual sucede con las noticias estilo ABC que suelen ir en la sección de empleo y management del diario en el que escribo (Sí, ódienme colegas). Me refiero a esas que titulan: ¿Cómo llenar tu cv? ¿Cómo manejar las redes sociales en el trabajo? ¿Por qué no se debe llorar en la oficina? ¿Fumar afecta el clima laboral?
Y no es que yo sea el único que tiene animadversión hacia ellas. Muchos opinan igual pero resulta que  -siguiendo fielmente el criterio democrático- la mayoría manda. “Pero a la gente le encanta eso”, me refutaron alguna vez.

No se si hemos perdido inteligencia emocional  o nos ha capturado alguna moda, pero hoy en día abundan los gurús en temas subjetivos como el amor, las relaciones, la amistad, el liderazgo, etc. Entonces, un día pregunté a un amigo psicólogo: ¿Por qué a las personas les encanta que les digan qué hacer?

“La inseguridad es el mal de estos tiempos”, me respondió tajantemente. Entonces pensé que era lo más probable. Muchas veces no estamos dispuestos a pasar por el ensayo-error, lo que podría en parte catalogarse como cobardía. Por ello estamos permanentemente en busca de manuales con instrucciones.

Es verdad que hay temas especializados y/o académicos que requieren de la opinión de un experto. Es cierto también que aunque no existe una manual para todo, pueden ser necesarios ciertos criterios para manejar las cosas. Pero no siempre debemos guiarnos por algún iluminado.

Lo  más desagradable del asunto es que mucho se ganan los frejoles sugestionando a la gente, utilizando siempre argumentos ad nauseam, es decir, repiten una y otra vez lo mismo hasta que te convences de eso. Por ejemplo, sucede en las charlas de motivación donde te dicen: “Tú puedes lograrlo”, “Vas a ser exitoso”. No las soporto ni cinco segundos.

En fin, creo que mejores mensajes nos dejan esos memes de desmotivaciones



Quizás este es mi post más sanguíneo y con tufillo desproporcionalmente crítico, pero a veces es mejor decir las cosas tal cual se sienten.

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